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Los Refrescos y los Jugos Podrían Causar Daño Hepático

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Se habla desde hace mucho tiempo acerca de que los refrescos y los jugos con edulcorantes podrían aumentar los problemas de obesidad y de diabetes. Un reciente estudio israelí revela que muchos refrescos edulcorados y jugo de fruta pueden causar daño al hígado en el largo plazo.

Es esto otro de los motivos para eliminar los refrescos y los jugos de la dieta, cambiándolos por agua, la mejor medida preventiva para mantener la salud en el largo plazo.

Según el Dr. Nimer Assy, las personas que beben más de un litro (alrededor de cuatro tazas) de bebidas azucaradas al día, tienen cinco veces más riesgo de desarrollar hígado graso. Esto aumenta el riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Hay que aclarar que no son solo responsables de esto los refrescos, también lo son los jugos azucarados.

Los investigadores decidieron realizar este estudio, debido a que ellos observaron que muchos pacientes que iban a su consulta, tenían infiltración grasa del hígado.

Los factores de riesgo del hígado graso son:

• Obesidad
Diabetes
• Abuso del alcohol

Los resultados de este estudio fueron publicados en el Diario de Hepatología, donde Assy, un especialista en medicina interna y enfermedades del hígado, y el director de la Unidad de Hígado de Ziv, advirtieron que las bebidas citadas pueden causar daños en el largo plazo.

Ellos realizaron el seguimiento de 90 pacientes sanos (con una relación de 50:50 entre mujeres y hombres, cuyas edades fueron de 40 a 50 años) y sin riesgo de hígado graso. A los pacientes se les preguntó sobre su nivel de actividad física, consumo de calorías a diario y cantidad de refrescos que consumían.

Encontraron que alrededor del 80% de las personas del estudio que fueron diagnosticadas con hígado graso, bebieron más de la mitad de un litro de bebidas azucaradas (gaseosas y jugos endulzados) todos los días. Sólo el 17% de las personas del grupo de control tenían hígado graso.

Además, los investigadores dijeron creer que los refrescos dietéticos, que contienen edulcorantes artificiales, pueden tener un efecto similar. Mientras que las bebidas dietéticas no contienen fructosa, tienen aspartame y colorantes de caramelo: «Ambos pueden aumentar la resistencia a la insulina y pueden inducir el hígado graso«, expresó Assy y agregó: «Hemos encontrado que personas que beben más de dos latas de Coca-Cola al día, han aumentado las posibilidades de tener hígado graso, y si no se tratan, sus posibilidades de padecer enfermedad cardíaca y cirrosis aumentarán«.

El ingrediente que causa el daño es la fructosa, altamente absorbible en el hígado. No afecta la producción de insulina y va directamente al hígado donde se convierte en grasa.

Es decir que el alto consumo de fructosa incrementa las posibilidades de que usted sufra de un hígado graso, lo que puede conducir a la cirrosis del hígado y el cáncer hepático.

Por lo tanto, sería conveniente que deje de consumir refrescos y jugos, reemplácelos por agua.

Para obtener los beneficios de las frutas y evitar la posibilidad de sufrir daños en el hígado, es conveniente comer la fruta entera.

About Author

Reina Lamardo se graduó de médica en la Universidad Central de Venezuela, en 1993. Durante 2 años tuvo a cargo la Coordinación del Ambulatorio Urbano Nueva Caracas y por 6 años trabajó como residente en la Emergencia de la Clínica Panamericana de Caracas. Realizó estudios de Postgrado en Pediatría y Puericultura, luego desempeñó el cargo de Pediatra en el Centro Médico Pérez Bonalde. Durante el transcurso de su carrera desarrolló numerosos trabajos de investigación en beneficio de la comunidad y publicó escritos en prestigiosas revistas nacionales e internacionales. Actualmente reside en Estados Unidos y trabaja como Directora Médica en SanaSana y Latino Health Magazine. También brinda asesoría con el objetivo de educar al público en general acerca de las enfermedades que más preocupan a la comunidad hispana.

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