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Propiedades del yogurt en nuestro cuerpo

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Hoy en día damos por sentada la preparación de muchos de los alimentos que ingerimos. Bien sea al consumirlos en restaurantes, o al adquirirlos en comercios y establecimientos pero, ¿en realidad sabemos que estamos consumiendo?

He aquí una pregunta incómoda. Cuando vemos un producto que esta sellado, empacado, que su fecha de vencimiento es correcta y tiene una bonita presentación ¿lo pensamos dos veces para comérnoslo?, la respuesta seguramente sea no… aún sin saber qué es lo que estamos consumiendo.

Algunos consumidores no se percatan que un solo pequeño producto procesado, pasó por una gran cantidad de procesos de transformación y preservación hasta lograr una increíble descomposición, si… leyeron correctamente. Algunos productos necesitan descomponerse para su correcto consumo, tales como el yogurt.

Cabe destacar que el yogurt se descompone de una manera controlada y supervisada, esto ocurre gracias a la eficiencia de millones de bacterias que son benignas, para alivio del consumidor.

Para muchos la elaboración del yogurt es un verdadero arte ya que las condiciones dadas para su elaboración deben ser estrictamente controladas para evitar el deterioro de la leche, (temperatura de 43 grados centígrados) y de esta manera, obtener el grado óptimo de acidez.

El proceso dura aproximadamente 4 horas, cuando se reduce la temperatura a 5 grados centígrados para detener su fermentación.

Además de transcender como maestro de la fermentación, el yogurt se ha convertido en la actualidad en el mejor aliado de nuestra salud, ya que tiene un alto contenido de vitamina B, ayudando al sistema inmunológico y previniendo infecciones en el sistema digestivo y urinario. Su uso se ha hecho masivo al incorporarlo a las dietas para combatir el stress en nuestra diaria rutina.

Sin embargo este remedio natural data de hace miles de años, su producción y su arte fue trasmitido a través de generaciones brindado minerales importantes para los huesos como el calcio, fósforo y magnesio.

El doctor Stamen Grigoroff descubrió la bacteria causante de la fermentación láctica en 1903, presentando su proyecto en el Instituto Pasteur en Paris.

A través del tiempo se fue perfeccionando su creación a tal punto que se descubrió que si no se mataban las bacterias después de la fermentación el yogurt mejoraba su calidad nutricional y durabilidad y es lo que hoy día conocemos como yogurt pasteurizado. La vida del yogurt pasteurizado o preservado es de meses estando refrigerado.

Como todos sabemos el yogurt solo no tiene un gran sabor, en realidad su sabor se determina por su acidez. Va muy bien de la mano con frutas y mermeladas de sabores variados, siendo mucho más rico de ingerir.

Regresándonos a la realidad del consumidor es útil saber que la vida promedio de un yogurt en refrigeración es de 3 semanas, esto es importante saberlo para que estas bacterias benignas que nos restablecen la flora intestinal, no se conviertan en malignas dentro de nuestro cuerpo afectando nuestra salud.

Después de indagar en el arte del yogurt como un remedio natural que aporta muchas vitaminas a nuestro cuerpo, aquí les dejo una excelente y sencillísima receta para elaborarlo, con solo tomar un par de cosas del refrigerador:
Ingredientes:
taza de yogur sin sabor
1 litro de leche (no pasteurizada, ni descremada, ni deslactosada)
Preparación:
Añada la leche en una olla a fuego lento agitando constantemente
Al estar tibia la leche retírela del fuego y añada el yogur, revuelva bien hasta lograr homogeneidad.
Coloque la mezcla en un recipiente de plástico con tapa, séllelo bien y manténgalo a temperatura ambiente por 24 horas.
Ya preparado, sirva frío preferiblemente y puede agregar las frutas o mermeladas de su preferencia.

Deléitese de una forma natural al consumir yogurt y verá los mágicos resultados en su cuerpo.

About Author

Reina Lamardo se graduó de médica en la Universidad Central de Venezuela, en 1993. Durante 2 años tuvo a cargo la Coordinación del Ambulatorio Urbano Nueva Caracas y por 6 años trabajó como residente en la Emergencia de la Clínica Panamericana de Caracas. Realizó estudios de Postgrado en Pediatría y Puericultura, luego desempeñó el cargo de Pediatra en el Centro Médico Pérez Bonalde. Durante el transcurso de su carrera desarrolló numerosos trabajos de investigación en beneficio de la comunidad y publicó escritos en prestigiosas revistas nacionales e internacionales. Actualmente reside en Estados Unidos y trabaja como Directora Médica en SanaSana y Latino Health Magazine. También brinda asesoría con el objetivo de educar al público en general acerca de las enfermedades que más preocupan a la comunidad hispana.

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